domingo, 10 de octubre de 2010

Bernini imagina el rostro de la belleza sagrada

El éxtasis de Santa Teresa


Música de Bach para el recuerdo.
La tragedia detenida.

Trepan por la memoria
instantes del pasado.

Tus ojos barrocos castigan mi silencio.
Te observo y me detengo, creyendo
de ese modo detener también el tiempo.
Tus ojos entornados castigan mi silencio.

Aquí, ahora, eres materia de mi sueño
y forma sin rostro para mi deseo.
Tu altitud erótica habita en mi letargo,
busca mis manos, arde en lo secreto.


La piedra ha encontrado unas manos
que la conviertan.
Una manos que revelen
su imagen real y oculta.

Esta música y mi memoria
moldearán tu apariencia inocua,
convertirán en belleza sagrada
lo que antes fue cuerpo difunto
y desolado de la naturaleza.

Me entrego a tu palabra, la piedra tendrá tu aliento,
tus ojos entornados acariciarán mi silencio.

Éxtasis de silencio

El amor fue un gesto, señal cómplice que daba comienzo a un suspiro sin tiempo. Fue un instante, una caricia del viento, una mirada en...