miércoles, 28 de septiembre de 2011

Éxtasis de silencio


El amor fue un gesto, señal cómplice que daba comienzo
a un suspiro sin tiempo. Fue un instante, una caricia del viento,
una mirada entreabierta arribando del cielo, igualada
a su origen sin verbo. Fue todo lo soñado, la armonía abrazada
llegando, llegando sin irse, al hogar encumbrado, al todo inmenso
horizonte de huellas hermanas. Todo fue uno, uno y diverso
en su cumbre labrada, en su explosión de silencio. Uno con todo
amándose, viéndose sentir y siendo, en la visión sin sombras,
en el torbellino de las flores hermosas, en la celebración del éxtasis,
en el tú y yo desapareciendo, en el ir y venir de lo inmensamente quieto.

Subir tan alto es no llegar, no haber sido. Morir, olvidar, ser eterno.

Éxtasis de silencio

El amor fue un gesto, señal cómplice que daba comienzo a un suspiro sin tiempo. Fue un instante, una caricia del viento, una mirada en...