domingo, 10 de octubre de 2010

Potestad de la nada

Podría escribir los versos más tristes esta noche, escribir,
por ejemplo, que mi vida no tiene sentido, que no hay sueños ni amanecer.
Podría escribir que tengo miedo, que estar solo me llena de melancolía,
que sufro por los recuerdos que ya no son míos, que la nieve apaga como el dolor.
Pudiera decir y sin embargo digo que muero de silencio, que mi quedar,
como los astros, se vacía inmóvil hacia lo eterno
y me siento como un muerto que sólo habla con su sueño.
Puedo desvelar que a lo lejos hay almas que me miran,
y entre ellas y yo un océano de distancia, un interior.
Puedo escribir que los astros más tristes son los de mis ojos,
que las azules esperanzas han caído en el frío, haciendo tiritar
al alma que se desnuda enamorada hacia su abismo.
Puedo escribir la cifra última que nos diera un sentido,
pero la sangre de mis venas no cabalga. Posiblemente
sea un desahogo sentir que no siento. Aunque sufra por ello.

Éxtasis de silencio

El amor fue un gesto, señal cómplice que daba comienzo a un suspiro sin tiempo. Fue un instante, una caricia del viento, una mirada en...