domingo, 10 de octubre de 2010

Poema de la noche oscura

Queda la noche solamente, la noche inmensa y abierta al infinito.
Queda el mundo apagándose, despertando su misterio parpadeante,
quedan las luces de nadie, lejos, misteriosas, increíbles.
Y yo debajo del mundo, mirando el espacio sin fin que nos convoca
a preguntas eternas sin respuesta. A poesía, sólo poesía…
ensoñaciones taciturnas del loco artesano de la materia caótica,
del suceso sin lógica ni causa, cuyo efecto sobrecoge y dispara frío interior,
dubitativa estancia en el hogar del sueño callado.
Me urge mirar adentro, tiemblo bajo las estrellas
del vasto océano que me envuelve,
y busco un aire de claridad, no certezas ni confusiones,
sólo claridad, para reconocerme en la noche oscura del no-ser.

Éxtasis de silencio

El amor fue un gesto, señal cómplice que daba comienzo a un suspiro sin tiempo. Fue un instante, una caricia del viento, una mirada en...