sábado, 9 de octubre de 2010

Platón no nos quiere


Y el alma, al igual que el humo, se sumió en la tierra,
                                                        dejando oír sus gemidos.
Homero

La poesía es una luz que se enciende
constante en el alma del poeta,
cuando la oscuridad aproxima
necesaria visión de oscuridades.

Naciendo perpetua
la palabra no ilumina sino incendia
de enigmas y constelaciones
el otro lado del lenguaje:
aquello que no debiera tener nombre.

Profeta desafiante, lúdico palabrista
que conjuga en el verso sus revelaciones:
abandona tu república, o el poema,
y no des salida a tu alma engañosa.
Hazlo por el bien de todos los hombres.

Éxtasis de silencio

El amor fue un gesto, señal cómplice que daba comienzo a un suspiro sin tiempo. Fue un instante, una caricia del viento, una mirada en...