jueves, 7 de octubre de 2010

Noche y día

Los ojos del sol te miran de repente
y te dicen que hay vida tras de ellos.
Y la noche se hace espacio donde naces
con la señal de tu origen clavada
en la conciencia.
Sabes –descubres, quizá ahora-
que eres eterno y de nadie,
que la luz te pertenece.

Los ojos del sol te miran de repente
y miras tú a la noche que ya el día
no oscurece. Y todo se funde
en un blanco constante
donde ya nada –por mucho
que lo quieras-
te pertenece.

Éxtasis de silencio

El amor fue un gesto, señal cómplice que daba comienzo a un suspiro sin tiempo. Fue un instante, una caricia del viento, una mirada en...